#42.Los amantes

Los amantes esos tan ciegos que ni se ven.

Amantes, que ni hablándose a gritos se escuchaban, mudo se quedaba su hilo de voz en el espacio.

Amantes en las noches más cortas y cálidas, que ni se llaman en las mañanas más largas y frías.

El calor ya lo consiguen en la noche, cuando se comen de arriba abajo sin tan siquiera verse, sólo pensándolo.

Amantes, tan independientes por separado, pero al mismo tiempo dependientes entre sí.

Amantes del arte de verse a escondidas, cuando en realidad lo que tienen es sabido por todos.

Diferentes entre sí y a la vez tan complementarios el uno con el otro, sólo son dos simples amantes, que juegan a amarse.

Anuncios