Capítulo VII. El Cazador de Sombras

Es de noche, miro el reloj y son las 5:15 de la mañana, algo me alerta en la oscuridad de la noche, veo un reflejo en el espejo en medio de esa inmensa oscuridad, son las luces de una ambulancia y las de un coche policial. Algo me alerta, Algo ha pasado. Algo va mal.

Me levanto alterado, me siento en el borde de la cama. Miro el móvil, no tengo nada. Me dirijo al escritorio y enciendo el ordenador. Espero, se enciende, el fondo de mi escritorio era mi antigua ciudad, Nueva Orleans, la añoraba. Clico en el correo electrónico y voila tengo tres mensajes en mi bandeja de entrada.

Me pongo el uniforme y de manera inmediata me dirijo a mi nueva oficina, me destinaron a Nueva Jersey, para investigar un nuevo asesinato, que parece que seguía el mismo modus operandi, que los anteriores sucedidos en Nueva Orleans.

Antes de salir me suena el busca, eso indica que todo lo que tenía en mente realizar esa mañana debía posponer lo y transformarme en lo que soy cuando llega la oscuridad en: El Cazador de Sombras.

Sí ese soy yo. Hola, mi nombre es Ian O’connor y soy El Cazador de Sombras.

Hace un año…
 

17 de Noviembre de 2017, 7:30 de la mañana.

Mi comienzo de semana era relativamente bueno, todo seguía conforme el orden establecido, como cada semana. Sin alteraciones.
Yo me levantaba como cada mañana a las 7:30, y mi aspecto desaliñado poco o nada podía evidenciar que la persona que se encontraba frente al espejo se tratara de un buen periodista, de brillantes notas y el mejor de su promoción, y  mucho menos podría decirse que en la actualidad estaba trabajando nada más y nada menos en  una de las mejores empresas de comunicación y periodismo.

Mi trabajo me gustaba y eso se notaba día a día. Siempre llegaba con una sonrisa de oreja a oreja y dispuesto a que me dieran nuevos contenidos con los que trabajar.

 Esa mañana como había dicho, todo lo había realizado conforme mi rutina diaria, pero esa mañana había algo que me decía que esa semana iba a ser diferente, que algo sucedería y que ese algo daría un giro a mi vida de 180 grados.

A diferencia del estereotipo fijado por la sociedad, cuando dices que eres periodista; Yo soy diferente al resto, no soy como ese estereotipo fijado. Y diréis ya claro… fuera de lo común, ya… y cada vez que digo lo que soy obtengo la misma respuesta: serás todo lo buen periodista que tú quieras pero al final acabarás como todos dentro de un programa tele basura, pegando gritos e intentando argumentar temas que realmente te importan una soberana mierda…

Sinceramente, esto mismo lo pienso yo muy a menudo y me da auténtico pavor terminar como ellos, porque para mí sería un fracaso profesional.

…Cómo iba diciendo, esa semana sabía que iba a ser diferente, al día siguiente, un e-mail relevante en mi bandeja de entrada, hizo dar a mi vida un vuelco. Radicalmente me vi obligado a cambiar de puesto, para dedicarme de nuevo a la investigación en colaboración con la policía y fuerzas de seguridad del estado de donde vivo; Ah! pero ¿Qué no os he contado de donde soy?, vaya torpeza por mi parte. Yo  vivo en Nueva Orleans.

 Este nuevo trabajo dentro del periodismo de investigación; Me ha hecho sacar de nuevo a relucir mi faceta investigadora. 

Esa semana los periódicos de Nueva Orleans, se llenaron a medida que transcurría la semana, de sospechosos asesinatos que nadie se podía explicar. Me metí de lleno en la investigación de este caso, e incluso llegué a enviarle una propuesta de investigación al jefe de la policía que llevaba el caso. Curiosamente y para mi sorpresa la aceptó. De manera inmediata me incorporé a la investigación del caso. 

 A medida que avanzaba en el caso, más confuso me hallaba, el patrón elegido por el asesino era fuera de lo común, no era un patrón tradicional, diferente a todo lo que había leído e investigado acerca de estos casos. Las diferentes víctimas presentaban una incisión en la parte lateral derecha del cuello…

Había algo que se me estaba escapando de las manos, se salía fuera de lo convencional…¿Tendría que echar mano de los literatos fantásticos para da explicación a este extraño caso, en los cuales retrataban criaturas fantásticas?

Dentro del caso una de las víctimas tenía la tez de un extraño color grisáceo, distinto a los demás cuerpos. Esto me llevó a investigar los distintos cuerpos durante las semanas sucesivas, y ¿Cuál fue mi sorpresa? que el resto de los cuerpos a medida que pasaban las horas y los días, fueron adquiriendo ese tono grisáceo del mismo modo que el primero. Por ello, seguí observando los cuerpos para asegurarme de que ningún otro suceso anómalo les pasaba, pero…esto no  fue así…

Alrededor de la marca, empezó a supurar una extraña herida que a primera vista parecía como si le hubieran marcado con un hierro candente, la imagen era una doble S entrelazada y dentro de esa forma entrelazada, se formaba también de manera más tímida la C, con lo que conformaban las iniciales de C. S. “¿Qué me quería decir eso?” “¿Quién me quería encontrar y porqué me mandaba esas señales? ¿Qué significado tendrían esas iniciales?”.

Estaba claro que a medida que más me implicaba en este caso, más consciente era de que me estaba metiendo en la boca del lobo, y que el desconocimiento del significado de esos símbolos me estaban atrapando día a día. Necesitaba saber qué significaban esas siglas, las noches se me hacían eternas, intentando buscar respuestas y sin llegar a obtenerlas.

La única solución que se me ocurrió, después de estar investigando durante semanas, era recurrir a la magia, y a todo ese mundo esotérico, vinculado con chamanes o “brujos”, o personas relacionadas con este tipo de temas que pudieran darme mis ansiadas respuestas.

Me recomendaron uno de los mejores, he de decir que en cuanto a estos temas soy un poco escéptico y la verdad no tenía todas conmigo, ni mucho menos pensaba que podía dar respuesta a mis preguntas. Una vez en el sitio a la hora acordada, entré en él.

Y una vez relatada mi historia, su cara se desencajó como si algo de lo que le hubiera contado fuese verdad o coincidiera con alguna de las historias, que con un poco de suerte resolvería mis dudas.

La respuesta que me dio fue la siguiente: “Esas dos siglas entrelazadas corresponden a tu destino, y éste ya estaba escrito mucho antes de que tú vinieras a este mundo. Tú eres el elegido y sacarás al mundo de la oscuridad en la que ahora está sumergida.” 

No podía ser cierto, yo era el elegido para devolver la luz a este mundo sumido en oscuridad, yo era el elegido, ella me había elegido, pero… era el elegido ¿Para qué?, yo no entendía nada. Por lo qué me dijo el chaman era el elegido para que yo la cazara, para que yo cazara a  la Sombra ¡¡Esto..esto…esto es ilógico!!

Intenté encajar todas las piezas de este puzzle tan enrevesado, me dije a mí mismo: La sombra me buscaba a mí y nada más que a mí.

Desde este preciso instante me convertí en lo que ahora soy, en lo que siento que he querido ser toda mi vida, un cazador. Me convertí en su cazador, en el cazador de una sombra, algo efímero e intangible, que va sembrando el miedo a media noche, allá por donde pasa, desde este momento me convertí en: El Cazador de Sombras….”.

Me dirigí a Darkfield, el bosque tenebroso que se encontraba a las afueras de la ciudad. Cuando llegué no encontré nada, ni el cuerpo de la víctima, ni sangre, ni nada…era todo muy extraño.

Me adentré dentro del bosque tenebroso para averiguar donde se podría encontrar el cuerpo, y constatar que en el torso tenía las mismas letras entrelazadas, como en los cuerpos anteriormente encontrados en mi antigua ciudad.

Nada más adentrarme allí,  nada era como aparentaba por fuera, todo era color, pero era un color nublado, como si una capa nubosa cubriera la ciudad. Ian se encontró con el primer ser mágico, era una pequeña y coqueta hada. Se acercó sin apenas dudarlo un instante, para preguntarle donde se encontraba y si podría decirle donde se encontraba la nueva víctima.

Ella le miraba de arriba a abajo extrañada, como si no supiese de lo que le estaba hablando aquel humano. El nombre del hada le extrañó mucho a Ian, pues se llamaba Allenda, pero le advirtió que jamás podría dirigirse a ella con ese nombre, porque desde que el ser tenebroso, es decir la Sombra, se apoderó de la ciudad, debía adoptar el nuevo nombre, se llamaba Allatrix.

De repente tanto Allatrix como Ian, miraron hacia el cielo, avistaron dos destellos en las alturas, en cuestión de minutos dos imponentes dragones se colocaron a la altura de ellos. Parecían tener prisa, era como si la vida de alguien importante estuviese en peligro.

Ambos dragones se metamorfosearon en humanos, casi a la par, les explicaron de manera un tanto acelerada, que habían atacado desde las alturas al gran dragón rojo, cuyo nombre era Draharkan, éste explicaron que era el rey comandante de Draharka, la ciudad de los dragones. Pero Allatrix, todo esto ya lo sabía.

Continuaron explicando qué no pudieron avistar a la persona que atacó al rey, y que como si de un disparo invisible se tratase, le abatieron y cayó de manera ipso facta al suelo, como cual bala de plomo pesada. El estruendo al chocar con el suelo fue enorme, parecía qué había caído una bomba. El problema en cuestión era que cuando atacaron a Draharkan, el no había comenzado tan si quiera su transformación a humano y había perdido mucha sangre.

Ian, alarmado imploró  a Allatrix y a los dos dragones, que si podía acompañarlos, ya había visto muchos casos como éste, puesto que investigaba esto, y quería comprobar si realmente ese había sido el aviso del busca.

Rápidamente Allatrix acompañó a los dos dragones al gran oráculo, para que el gran sacerdote, Rai pudiera ayudarles, ya que él era el gran experto en magia oscura y las secuelas producidas por la sombra.

Tras el encuentro con él, Rai se puso en contacto con una persona que él creía que le podría servir de gran ayuda, ya que durante mucho tiempo estuvo viviendo en la corte Draharkiana, ella mejor que nadie se conocía todo el palacio y sus entradas más secretas.

Ella era humana, pero una humana especial. Mucho tiempo atrás ella era una de las mayores hechiceras que todo Menbat poseía. Sabía todo acerca de cómo combatir las artes oscuras. Era la más poderosa de todos los tiempos, pero cometió un error, enamorarse de quién no debía, de un dragón.

Tras la alta traición que ella profesó hacia su clan, los menbáticos celebraron un cónclave para decir qué hacer con ella. El jurado fue unánime. La acusaron de alta traición y como castigo, la despojaron de sus poderes. Desde ese instante, ella ya no era nada, solamente una simple y vulgar humana.

Pero ella seguía siendo la que más conocimientos poseía de todo Menbat. Ella ahora era profesora en la Escuela de Alta Hechicería de Menbat, enseñaba magia oscura, y cómo poder defenderse de La Sombra, en caso de ataque. Por ello la necesitaban ahora más que nunca.

Ella se llamaba Lisbeth, pero con la llegada de la sombra pasó a llamarse Elisse.

 

 

 

 

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