#Tras la esquina

Abrí y cerré una y mil puertas con la esperanza de poder encontrarte.

Tras ninguna de ellas estabas.

Hasta que al fin comprendí, que no era yo quién debía abrir esas puertas, si no que tú aparecerías en la esquina más inesperada.

 

Capítulo V. Los Arvalantis

Cuando Lendaac salió de Omacor y el brillo de la ciudad mágica cesó, miró a su alrededor, pero en un primer momento no pudo ver nada ya que los destellos por un momento por un momento le cegaron.

Cuando pudo recuperar la vista, miró de nuevo a su alrededor, y todo aparentemente estaba tal y como lo dejó instantes antes de entrar en Omacor.

Se puso en marcha y se apresuró para llegar cuanto antes a su casa y comprobar si su “no tan pequeña” Thressa, había hecho alguna zalagarda en casa y se la encontraría patas arriba o por el contrario estaba todo en orden.

Lendaac tenía sentimientos encontrados pues con su transformación la vez pasada, no sabía si debía contarle algo por encima a su hermana o por el contrario callarse para no asustarla.Leer más »