#Tras la esquina

Abrí y cerré una y mil puertas con la esperanza de poder encontrarte.

Tras ninguna de ellas estabas.

Hasta que al fin comprendí, que no era yo quién debía abrir esas puertas, si no que tú aparecerías en la esquina más inesperada.

 

Capítulo V. Los Arvalantis

(…Cuatro años más tarde…)

Cuando Lendaac salió de Omacor y el brillo de la ciudad mágica cesó, miró a su alrededor, pero en un primer momento no pudo ver nada ya que los destellos por un momento por un momento le cegaron. Todavía no se acostumbraba a esos destellos cegadores.

Cuando pudo recuperar la vista, miró de nuevo a su alrededor, y todo aparentemente estaba tal y como lo dejó instantes antes de entrar en Omacor.Leer más »